sábado, 8 de agosto de 2009

Terminator “Salvation”


Iván Salmerón C. /Cinécuaro
ivanespiral@gmail.com


Y la guerra parece interminable, nuevamente reaparece en la pantalla grande otra entrega de esta ya prolongada saga acerca del exterminador que viene del futuro.
La premisa de una utópica relatividad del tiempo que no solo viaja en línea recta hacia el futuro, sino que vuelve sobre si misma (o con vuelta en “U”) para importar sus realidades a nuestro tiempo, parece tener mucha cuerda. Ya nos han torcido el razonamiento con la primera llegada del malévolo cibercazador personificado por el gobernator Schwarzeneger, cuyo tesón por perjudicar a Sarah Connor (Linda Hamilton) fue ejemplar, fue la sustancia de la primera película de la franquicia que nos hizo flamear algunas neuronas. Novedoso planteamiento que hizo aterrizar en blandito a este proyecto dirigido originalmente por James Cameron.
Vinieron luego otras secuelas habilmente hilvanadas con esta referida relatividad, recordemos que regresó Schwarzeneger pero ya en “plan cuates” para enfrentar al villano que aunque pariente suyo era tecnológicamente más avanzado (Judgment Day). Por cierto, los efectos especiales para generar al nuevo Terminator nuevamente le permitieron a la saga dar un segundo nocaut que la mantuvo en el gusto del público. Otra cosa que me encantó de esa segunda parte fue el empeño de Linda Hamilton por crear a Sarah Connor, ya que la convirtió de una sosa mesera de bajo perfil en una verdadera guerrillera con todo y músculos que hace "pasar aceite" a la mismísima Lucia Moret.
Luego, vino la feroz lady terminator (Rise of the machines) a estresar al juvenil John Connor a quien comienza a “caerle el veinte” del papel que juega en este entramado apocalíptico.
Finalmente llega el profetizado John Connor como adulto quien es protagonizado por el héroe de moda: Christian Bale (Bruce Wayne en “Dark Knight”, Melvin Purvis en “Enemigos Públicos”).
Nuevamente se metieron al argumento por largas jornadas para conseguir una historia que pudiera seguir con esa lógica pretzel del tiempo relativo. La producción es muy contemporánea y a tono con el estilo actual del cine Sci-Fi, batallas épicas, aeronaves de guerra, armas laser, magníficos robots-peleadores y claro, valientísimos seres humanos que materialmente se la rifan por salvar a su atormentado planeta. Ahora hay un tercer personaje que resulta determinante tanto para el galimatías espacio-temporal como para la trama de esta secue-pre-cuela, baste decir que a él le debemos parte importante de la materia prima para la manufactura del primer híbrido.
La historia nos describe la historia adulta del multicitado JC (John Connor) y el por qué de su importancia para el porvenir del pasado (o para el presente del futuro). Es la primera y hasta el momento única película de la serie en la que Arnold Schwuazershinger no es el estelar, y mejor aún, sólo hay una breve aparición de un clon animatronic que lo interpreta en una breve pero violenta secuencia.
Christian Bale parece haber encajado bién en las botas de Connor, le sirvió la inercia de superhéroe que le proporcionó Batman pues se nota muy desenvuelto acribillando robots y desafiando a sus mandos mayores, todo en pos de acabar con la amenaza de Skynet.
La médula de esta historia en particular es el planteamiento táctico de los adversarios en la pugna por destruir al oponente, es como Matrix también lo plantea: el razonamiento humano contra la inteligencia artificial que se ha apoderado del planeta tierra.
Montaje muy atractivo para un planteamiento varias veces reutilizado con los mismos fines, pleno de escenas de vertiginosa acción, espectaculares efectos visuales y viejos personajes más jóvenes que cuando los conocimos.
Recomendable para los amantes del género, admiradoras de Christian Bale y para expertos en física cuantica.

martes, 28 de julio de 2009

Enemigos públicos



Iván Salmerón C./Cinécuaro
ivanespiral@gmail.com


A varios días de haber visto esta cinta no podía dejar de apuntar mi opinón acerca de esta historia; tarde pero seguro. Encuentro muy apropiado cambiar de cuando en cuando sobre la temática del cine que se presenta en las salas comerciales. “Enemigos Públicos” es una película cuidadosamente filmada, del llamado cine negro, camina en la acera del corte histórico. Tiene un atractivo elenco y no lo digo en el aspecto físico aunque a las damas seguramente les encantará echarse un taco de ojo con Jonnhy Depp ("Piratas del Caribe")"en una esquina" y a Christian Bale ("American Psycho") en la otra esquina, sino en el terreno actoral con los citados caballeros que también gozan de una honrosa reputación en el terreno histriónico.
Basada en el libro del mismo nombre (aunque sin el subtítulo kilométrico: "la gran oleada criminal en América y el nacimiento del FBI, 1933-34) de Bryan Burrough. Se desarrolla como el subtítulo lo sugiere en la década de los 30's en varias ciudades de los estados Unidos de América que en ese tiempo atravesaban por la gran depresión económica (me suena conocido eso). Muy
ad hoc con la violenta realidad de estos días, sobre todo en estas adoloridas tierras del Rey Tangaxoan II. Hay muchas escenas de enfrentamientos a balazos que tienen un gran realismo, fueron realizadas con meticulosidad y además con un sonido muy bién editado, que inevitablemente me recordó la épica balacera en "Fuego contra Fuego" (Heat) película de 1995 con Robert de Niro y Al Pacino con la cual tiene por cierto muchas analogías empezando con el director: Michael Mann.
 Parece que integrar una célebre pareja de protagonistas masculinos le funciona a Mann, en
Heat la dupla De Niro-Pacino logró muy buena reacción tanto en el público como en la crítica. Ahora recurre a dos actores que han descollado de manera importante en el cine de acción, por un lado Johnny Depp encarna al escurridizo asaltabancos Johnn Dillinger que con su peculiar y efectivo estilo va ganando una cuestionable popularidad a través de los medios de la época que le permite ser visto como una especie de Robin Hood. Depp consigue darle ese toque de hombre encantador a este personaje en gran parte gracias a ese charm que explota a sus anchas en cintas como la saga de Piratas del Caribe. No es el papel fáciloide de galán risueño, que aunque en ocasiones se balancea muy cerca, tiene secuencias dramáticas que resultan convincentes. Por su parte Christian Bale más de acuerdo a su personalidad, interpreta al agente Melvin Purvis quien debido a su ascendente y efectivo desempeño como policía, se le encomienda la captura del problemático Dillinger. Purvis, es un agente metódico, frío pero muy comprometido con su tortuosa encomienda. Una historia de policías y ladrones contada con agilidad pero con una descriptiva crueldad que le pone dramatismo que raya en lo innecesario.
Ambientación, caracterización y vestuario de primera clase, nos envuelve en esa atmósfera del Chicago de la primera mitad del siglo pasado, claro hay otras ciudades norteamericanas muy emblemáticas de esa época y que lucen en la película debido a lo nómada que resultan las correrías de John Dillinger. En una de las pocas escenas en la que ambos protagonistas aparecen juntos, no pude menos que pensar en Jack Sparrow y Bruce Wayne frente a frente.
Epílogo:
Con este clima de violencia real, lo menos que podemos desear es un sistema de inteligencia policiaca donde cada bando esté en su lado respectivo y no en lamentable concubinato, la realidad ha superado a la ficción, hemos vivido los últimos años el terror de la guerra entre los malos y los peores, de cualquier manera... enemigos públicos.



lunes, 13 de julio de 2009

LA ERA DE HIELO 3


Iván Salmerón C./cinécuaro
ivanespiral@gmail.com


Tres largometrajes y no se acaba el hielo. La manada más ecléctica del cine animado sigue su interminable migración hacia climas más benignos. Como era de esperarse, sigue aumentando de tamaño en cada nuevo reinicio. Luego de una laaarga etapa de promoción previa al estreno, por fin llega a la gran pantalla la tercera entrega de esta aventura helada y aunque el largo camino de estos migrantes parece que comienza a derretirse pues había que buscar y encontrar más condimentos para que resistiera una recalentada más (que ironía). Ya despojada del factor sorpresa y de la novedad propia de la primera cinta, la "Era de Hielo 3" resulta en general una película divertida en la misma proporción que sus antecesoras, labor difícil pues el camino andado ya ha visto una gran cantidad de anécdotas de estos incansables personajes comandados por Mani el mamut, quien tiene la voz para el español nada menos que de Jesús Ochoa, que confieso, por momentos me pareció que también habría cambiado, ya que para esta aventura no participa Sergio Sendel haciendo a "Diego" el dientes de sable y es una lástima ya que su voz tiene el carácter ideal para la fiera colmilluda. Y en esto mismo del doblaje, también se mantienen Angélica Vale y Carlos Espejel como Elly y Sid respectivamente. 
Esta secuela llega a ser un poco lenta en su primera parte, cuenta con divertidos gags que apenas consiguen llevarnos de la mano al umbral de otro escenario que da un afortunado vuelco al trayecto de nuestros aventureros. Cambia diametralmente el clima, el paisaje y también el ritmo de la acción migratoria, que deja atrás apenas a tiempo a la citada primera parte para convertirse en una larga y emocionante secuencia de eventos provocados principalmente por el atolondrado Sid.
Se notan los esfuerzos por elaborar las escenas que lucirían en la proyección 3D (que lamentablemente no fue el caso de la función que vi) con vertiginosas persecuciones por tierra y por aire que seguramente podrán disfrutar enormemente quienes acudan a las salas con este muy caro sistema de proyección (bueno, es un espectáculo audiovisual que lo amerita). 
Con la premisa permanente de no contar más de lo debido, me permito recomendar esta película para los fines que sirvan al interesado, o sea un agradable y palomero momento, ya sea en solitario, en pareja o en compañía de los chamacos. Me encantó la escena de cruzando el "abismo de la muerte", esa secuencia desquita gran parte de la inversión en entradas y te ayuda a sacudirte hasta las palomitas de los dientes. También rescatable es el otro microcosmos que representa la historia de la ardilla "Scrat", quien ahora no se encuentra solo y que aparte de su admirable tesón por conservar su codiciada bellota, nos deleita con un prehistórico tango con su nueva pareja.
La Era de Hielo 3, tiene también su parte emotiva con la llegada de un bebé, pero ya no logro ver hacia dónde pueda moverse esta saga a futuro, pues la manada ya integra a una familia completa y no a los tres alegres compadres de la historia original. 
Técnicamente no me gustó el sonido pero debo admitir que tal vez sea algo de la sala y no de la película en sí. Voy a preguntar y mientras regreso, nos vemos en el espejo.


lunes, 29 de junio de 2009

TRANSFORMERS 2: La venganza de los caídos


Ivan Salmerón C. / Cinécuaro
No hay tiempo que no se llegue ni plazo que no se cumpla, sentencia esta profética frase . Vuelven a rugir los motores de los autobots y de sus archienemigos: los temibles “decepticons”. Con una muy nutrida espectación tal vez ligeramente camuflajeada por otros resonantes estrenos de esta temporada, llegó la esperada secuela de esta sorpresiva saga . Claro, con el hitazo que se apuntaron con la primera parte, todo parecía indicar que el éxito de taquilla estaría garantizado, y se cumplieron plenamente las espectativas. En los primeros días de exhibición están alcanzando niveles de audiencia que está poniendo en peligro a los grandes monstruos de la taquilla como “Titanic” y más recientemente a “Dark Knight”.
La fórmula Transformers surtió un efecto impresionante: máquinas de alta tecnología llegadas del espacio, secretos milenarios que llegan a nuestros días de la mano de un carismático preparatoriano y nada menos que una mujer que está llamada a ser el máximo sex symbol de la época, amasados magistralmente con altas dosis de adrenalina y feroces hormonas juveniles dan como resultado una historia divertidamente vertiginosa, que requiere más estomago que neuronas. 
Ya casi como dogma, se ha repetido hasta la saciedad que “nunca segundas partes fueron buenas”, pues estamos ante una de las pocas excepciones que confirman la regla. La primera película llamada sencillamente TRANSFORMERS, preparó el terreno y puso la mesa para que esta secuela llegara a arrasar con el banquete. Si la primera fue sorpresiva, divertida, espectacular, emocionante y, claro: sexy (me marea el efecto Fox), ahora con la “Venganza de los caídos” los adjetivos se multiplican: frenética, abrumadora, alucinante, destructiva y ...sexy. Nuevamente Megan Fox juega ese papel de ninfa etérea o “diosa guerrera” que enloquece hasta a los chiquirobots. Michael Bay se percató de este casi etílico efecto y echó mano de bellos acercamientos a M Fox con una finura que contrasta con la violenta trama de la cinta, es sexy pero nunca roza siquiera el mal gusto. El protagónico lo lleva el juvenil Shia LaBeouf con el papel de Sam Witwicky, el depositario del secreto que desencadena esta odisea de Camaros, Cadillacs, Pontiacs y otros GM contra los maloras igualmente mecanizados pero con pistones piratas y bujías flameadas de maldad. Un jóven actor con carisma impresionante que pronto vendrá a terminar de suplir a veteranos del género de aventuras como Harrison Ford quien ya vió pasar sus mejores tardes en este ruedo. Que decir de la química que trasmiten Shia y Megan Fox en pantalla, hasta bumblebee los procura con celo automotriz.
Lo único objetable de la cinta es que le han puesto un ingrediente repetido y es el artilugio perdido en algún lado que será el motivo de la feroz batalla entre los buenos terrícolas y los pésimos motorizados invasores. Si llega a haber una tercera parte, que es muy probable dado el éxito de la franquicia, deberán apelar a otro pretexto para las hostilidades entre estos acérrimos rivales.
Una superproducción para lucir en las salas cinematográficas, tiene un sonido impresionante que dificilmente podrá apreciarse en las copias piratas que de lo que más adolescen es precísamente de sonido, vale la pena hacer una “vaquita” y mejor disfrutarla en una super sala, son caras pero el espectáculo lo amerita. Cambio y fuera.


domingo, 21 de junio de 2009

UP, una aventura de altura


Iván Salmerón Covarrubias/Cinécuaro

En épocas en las que mucho se menciona a la brecha generacional, Disney Pixar nos trae este hermoso cuento animado sencillamente llamado: UP, inspirado en los anhelos de toda la vida que un caballero de la tercera edad planeó con el amor de su vida.
Otra de las cosas que hemos visto y escuchado es la “crisis creativa” por la que parece atravesar la industria fílmica que últimamente ha recurrido a tantos ”remakes” y a cintas tomadas de viejos comics (X Men, Spiderman, Hulk), series de televisión (Starsky y Hutch, Los Dukes de Hazard, Los Ángeles de Charlie) y hasta de los juegos de video más populares como Street Fighter. Pero en este caso en particular, la dupla Disney-Pixar, nuevamente nos sorprenden con una historia muy original y con personajes también muy originales como ya se está haciendo una sana costumbre en ellos. Considero muy elogiable el trabajo creativo de esta sociedad cinematográfica ya que igual nos ha traído fascinantes guiones con personajes que parecieran tan insignificantes como una diminuta colonia de hormigas en la recordada “Bichos, una aventura en miniatura” hasta una epopeya submarina con “Buscando a Nemo” pasando con los horribles monstruos de nuestra infancia (Monsters Inc), los carritos de carreras que hablan (Cars) y los juguetes que cobran vida en la ya clásica “Toy Story I y II” (por cierto cuya tercera parte ya está horneándose), solo por citar algunas. Y que decir del extraordinario trabajo de diseño y modelado de los personajes en practicamente todas las cintas mencionadas, todas claro, con el toque Disney.
Ahora las baterías se apuntan a la ya citada brecha generacional con esta historia de “UP”. Es como la respuesta a cómo podrían convivir dos seres separados por el muro de la edad, un anciano vendedor de globos, Carl Frederiksen y Rusell un boy scout que no llega ni a diez años. Cada uno en su mundo, se cruzan sus caminos de manera fortuita, pero la manera como quedan enganchados uno con el otro es el argumento que sostiene esta bella historia que igualmente pueden disfrutar desde el “chaparro” de la casa hasta el más “cascarita” de la familia, incluso y lo más interesante del caso, es que puedan ir juntos a chutarse esta cinta. En la película, ninguno de los dos protagonistas deja de ser lo que es, el papel que desempeñan en la vida, pero si pueden comprenderse y en momentos hasta complementarse, claro, sin los inevitables encontronazos que le ponen el picante a este gaspacho multicolor. 
En los últimos meses es la segunda película que veo en la que el protagonista es un adulto mayor, la otra es Gran Torino (Cinécuaro, abril de 2009), lo que nos deja ver que apelando a un buen guión, los héroes también pueden lucir canas y bastón.
Aunque no deja de ser un cuento infantil, UP es una película de excelente manufactura en el género de la animación 3D y ahora con el reanimado furor de la proyección en tercera dimensión, cobra tintes realmente espectaculares.
Si tu agitada vida diaria de responsabilidades, tareas y compromisos ineludibles te lo permiten, invita a tu viejo y a tu pequeño y pierdanse un rato en este vuelo en globo a una aventura de altura. Descubre nuevamente que aunque pierdes pelo y agilidad, sigues disfrutando de ser niño.
En tu memoria Papá.


martes, 16 de junio de 2009

INVITE AL CINE A SU CANDIDATO



Iván Salmerón C. /Cinécuaro

En este marasmo de campañas políticas, partidos medio partidos, promesas vacías y sonrisas sobreactuadas, tal vez lo que menos se antoja es seguir en esta vereda pantanosa. La cartelera cinematográfica se presenta ante nosotros como una prometedora alternativa para desenchufarnos de este carnaval de máscaras blanquiazules, antifaces amarillos y capuchas tricolores.
 Para el grueso de la población es suficiente con acudir a las salas de cine que en gran número de diseminan a lo largo y ancho del país. Por supuesto y para dar alternativa a todas las carteras, también están los video clubes que al igual que bares y cantinas, podemos encontrar en casi cada colonia citadina.
Y si de repente siente morbosos deseos de mezclar política y cinematografía, de convivir aunque sea un par de horas con el candidato de su distrito, de no permitir que sólo el candidato hable y hable. Pues le voy a sugerir que organice un función de cine en la próxima visita del señor “licenciado (o licenciada ahora que están muy de moda)”. Póngase de acuerdo con las entusiastas damas del voluntariado parroquial, involucre a los enjundiosos miembros de la barra del equipo local y a todo individuo que guste de los amontonamientos para que, por comisiones, arrimen las provisiones de palomitas y salsa valentina, cocacolas de dos litros con sus respectivos vasos, cacahuates japoneses y por supuesto los imprescindibles nachos con harto queso amarillo. Pruebe con tiempo de anticipación su aparato de DVD para que esté caladito a la hora señalada. No olvide las cobijas para ayudar a oscurecer el lugar de la función, que bién puede ser la cochera de alguien con carro, o la sala de quien la tenga más grande (con mucho espacio para sillas quiero decir) o de plano el salón de actos de la escuela de la colonia (asegúrese de que no haya “actos” en el momento de la función).
¿Pero qué carámbas le puede gustar al candidato? Para esta ocasión tan especial le voy a recomendar una “exquisita selección nacional” y no me refiero ni remotamente a la selección del Vasco Aguirre (que también parece con problemas para cuajar), sino a una excelente película mexicana de 1999, que responde al nombre de “La Ley de Herodes” la cual seguramente tendrá que conseguir en el videoclub.
Esta cinta que aunque con un evidente tinte tricolor, ya en este momento le queda a la medida a cualquier político sea cual fuere su filiación partidista.
Estrenada a principios de esta década y con el fantasma de la censura pendiendo sobre ella, esta apología de la política “a la mexicana” es una magnífica pieza de sátira política. Dirigida por Luis Estrada y con un elenco de primer nivel encabezado por Damián Alcazar , Pedro Armendáriz, Isela Vega y Ernesto Gómez Cruz, La Ley de Herodes retrata al político improvisado y al mismo tiempo bien intencionado, que poco a poco va cediendo a las seducciones del poder aunque sea en una escala ínfima en una pequeña población de menos de 100 habitantes. Esta es para mi gusto la obra suprema de Damián Alcazar, sin demeritar claro, su excelente trabajo en otras cintas, que le han llevado a ser tal vez el actor mexicano con más trabajo en el extranjero, incluyendo claro está, Hollywood donde tuvo una importante participación en la secuela de “Crónicas de Narnia” (El Príncipe Caspian).
Alcazar tiene la virtud de irse transformando de manera muy convincente de una buena persona que cree que la revolución por fin le ha hecho justicia a un verdadero tirano que pierde la cordura sin ya, ningún escrúpulo, todo con el discreto encanto del humor satírico.
Una buena muestra de que pueden hacerse cosas creativas con pocos recursos y una fórmula a base de política-corrupción, sorna, humor negro y magnífico trabajo actoral. 
Véala sin apasionamientos partidistas, sin ánimo vengativo, si acaso con el candidato a su lado y ríase tanto como las situaciones lo ameriten sin olvidar que mucho de lo que ahí vea, podría llegar a suceder con su personaje invitado, y quien sabe, podría ser él quién ría al último.   ¡COOORTEE !!